Si había dudas de que Guadalajara ama a Charles Ans, este jueves 18 de septiembre quedaron disipadas. El Teatro Estudio Cavaret lució a reventar.

Desde horas antes, la fila ya le daba la vuelta al recinto. Puro público joven, playeras oversize, gorras y celulares listos para grabar. El grito era uno solo: “¡Charles! ¡Charles!”.
A las 21:00 hrs las luces se apagaron y la euforia explotó. Charles Ans salió más que eufórico, sonriente, y lo dijo sin rodeos: Guadalajara es de las ciudades donde más le gusta presentarse. Y se notó.
Desde el primer beat, el Cavaret se convirtió en un coro gigante. Nadie se guardó nada. Todos cantando con el alma, otros con el celular arriba capturando cada verso. El combo perfecto: beats nostálgicos, el sax que eriza la piel, las luces tenues y unas letras que todos nos sabemos de memoria.
El setlist fue un viaje por toda su carrera. Sonaron “Aquí Todo Está Bien”, que hizo temblar el lugar, “Si Nunca Va a Amanecer”, “La Última Canción” y la infaltable “Andrómeda“, donde todo el teatro levantó las manos.
Pero la noche subió de nivel con los invitados. El más aclamado, Neto Peña, se unió para reventar con “Legendarios“, y el momento más íntimo y mágico llegó con Samantha Barrón. Cuando sonó “Vamos a Dar el Roll“, no hubo un solo celular abajo. Todos querían guardar ese momento.
Charles Ans demostró por qué pasó de los foros underground a llenar el Palacio de los Deportes: porque conecta. Y anoche en Guadalajara, aunque no te supieras todas las rolas, era imposible no contagiarte de la energía.
Sin duda una noche espectacular.
Fotografías y reseña por: Luisa Alonso