La noche del sábado 17 de enero quedó marcada como una de esas fechas que confirman por qué Troker es una de las bandas más sólidas y queridas de la escena nacional. En el marco de su 22 aniversario, el grupo ofreció un concierto que fue mucho más que una celebración: fue un recorrido vivo por su historia, su evolución y su constante búsqueda sonora.

Hip Horns Brass Collective, fueron los encargados de calentar el terreno para la celebración, con una ejecución sólida, elegante y cargada de groove. Desde los primeros minutos quedó claro que no se trataba solo de una banda invitada, sino de un ensamble con identidad propia y un discurso musical bien definido.

Fotografía: Carlos Cazzares.

Posteriormente, los festejados subieron al escenario del C3 Stage, la conexión con el público se sintió inmediata; cada tema funcionó como un puente entre el pasado y el presente de una banda que ha sabido reinventarse sin perder identidad. La mezcla de jazz, funk, rock y ritmos latinos se desplegó con una energía contagiosa, acompañada de una ejecución impecable y momentos de improvisación que recordaron por qué Troker destaca tanto en estudio como en directo.

Fotografía: Carlos Cazzares.
Fotografía: Carlos Cazzares.

El setlist equilibró piezas clásicas con material más reciente, manteniendo un ritmo que no dio tregua y que convirtió la velada en una experiencia dinámica, bailable y emocional. Más que un simple show, el concierto se sintió como un agradecimiento colectivo: la banda celebrando su camino y el público respondiendo con entrega total. Así, Troker no solo festejó 22 años de carrera, sino que dejó claro que su propuesta sigue creciendo, vigente y con mucho por decir dentro y fuera de los escenarios.