Noche fría del sábado 3 de septiembre en Gdl, un día después de festejar el regreso de nuestros muertos, llegaron Los Espíritus a nuestra ciudad a presentar un evento de gran calidad musical. Esta vez le tocó al foro C3 Stage, un muy buen lugar para este tipo de eventos, donde nos dimos cita el público fiel y conocedor de buenas propuestas y otros que llegaron con la expectativa de conocerlos por primera vez.

Los primeros guitarrazos dieron inicio a las 9 de la noche con una banda proveniente del meritito Chihuahua, Felipe El Hombre; trió conformado por los músicos Mario Murillo, Alejandro Flores y Daniel Pliego, bastante jóvenes pero con gran calidad en sus acordes y presencia en el escenario; dos guitarras, una batería y un muy buen rock de su disco “Hijos del Sol”, bastaron para prender al exigente publico conocedor tapatío, trabajo que los tiene de gira por varias partes de la República, FEH se llevó una muy buena respuesta de la banda tapatía que comenzó a abarrotar el lugar.

Felipe El Hombre. Por Gaby Apodaca.

El escenario estaba listo para recibir a Los Espíritus, el público ya esperaba el deleite de sus ritmos que hacen bailar, cantar, viajar y perderse en el fuego de una vertiginosa vibra que minutos más tarde envolvería todo el C3.

Maxi Prietto, líder, guitarra y voz, a quien pudimos ver llegar entre el público; Santi Moraes, voz y guitarra acústica, amigo ya de Resonante Radio; Miguel Mactas en la guitarra eléctrica, Martin Ferbat bajo y carita de la banda; Pipe Correa en la batería y Fer Barrey poniéndole la candela justa en las percusiones. Esta es la receta del buen blues que congrego esa noche para un buen aquelarre en plena Av. Vallarta

Con las ya clásicas guayaberas de colores en el escenario y el rasgueo de la acústica de Santi Moraes tocando los acordes de “La Crecida”, dio inicio a una noche mágica y especial.

La banda supo llegar a cada uno de los presentes que se entregaron a cada rola a lo largo del set musical, compuesto de canciones tales como: “Mares”, “Mapa Vacio”, “Ruso Blanco”, “La Mirada”, “Perdida en el Fuego” “Noches de Verano”, “Jesús rima con Cruz”, “Gato”, “Las armas las carga el diablo” y “Vamos a la Luna”. Prietto  y Santi se pasaban la estafeta en forma de antorcha musical; mientras los presentes disfrutamos todas y cada una de esas grandes rolas al borde del éxtasis, una vorágine envolvía el C3 con los cadenciosos ritmos.

El delirio iba tomando forma cuando después de una breve pausa retomaron el escenario con las rolas mas esperadas de la noche: “Huracanes”, “Jugo”, “Negro chico”, “Perro Viejo”, “Viento” y por supuesto el tremendo cierre con “La rueda que mueve al mundo” donde todos bailamos y nos entregamos al ritmo de esas guitarras tan marcadas.

Los Espíritus. Por Gaby Apodaca.

Entre los asistentes al evento nos encontramos a un buen amigo crítico del rock tapatío, el señor Carlos Poladis que nos habló del potencial de esta banda que en poco tiempo llegará a ser una de las agrupaciones punteras de habla hispana, por la calidad en sonido y letra.

Al finalizar el concierto los asistentes se tomaron fotos con algunos de los integrantes del grupo, retirándose felices y en total calma. Fue así como terminó una excelente noche girando con unos Espíritus que llegaron de los barrios de Argentina a tierras tapatías.

Reseña: Gustavo gonzalez

Fotografía: Gaby Apodaca.

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