El pasado jueves la Perla Tapatía tuvo la oportunidad de despedirse de uno de los titanes del hard rock, una agrupación con 50 años de trayectoria, pioneros y arquitectos del estilo denominado Heavy Metal. Con un sonido cuya mezcla va desde lo progresivo hasta lo psicodélico, recorriendo una extensa gama de sonidos y emociones. La banda originaría de Hertford, Inglaterra, aprovecho esta última visita a tierras aztecas, para someter a los mexicanos en un viaje alucinante por su larga trayectoria, erizando la piel de los asistentes durante cada segundo de su show y recordando el poderío del rock a los miles de asistentes que se dieron cita en aquella inolvidable velada de jueves.

Deep Purple nos demostró el por qué fueron considerados una agrupación peligrosa durante la década de los setentas, lo cual hoy en día, los ha convertido en leyendas vivientes. Esta gira de despedida planeaba presentarse en 8 ciudades a lo largo del territorio mexicano, que al final termino reduciéndose a 5 presentaciones, para las cuales, la banda inglesa decidió reclutar a los embajadores del sonido de Gotenburgo, In Flames, brindando así una mancuerna extraña, pero efectiva, que logro plasmar dos extremos de la música pesada, In Flames con sus casi 30 años de historia, se presentó ante un público que en su mayoría parecía desconocerlos, hecho que en lugar de desmotivar a estos músicos, los preparo para brindar una explosiva y contundente presentación, ante un público difícil, que prefería disfrutar de la comodidad de sus asientos enumerados, mientras esperaban al plato fuerte de la noche.

Los suecos se deleitaron a sí mismos en el escenario con una actuación poderosa, que recorrió momentos importantes de su trayectoria, pero no perdieron la oportunidad de mostrar su faceta más actual, interpretando música de sus más recientes producciones, mismas que han sido acusadas por puritanos del metal como un intento de venderse a las grandes masas, logrando atinadamente su cometido, sin perder el sonido característico de In Flames. Un setlist compuesto por 13 canciones que a lo largo de una hora complacieron a viejos y nuevos fanáticos de la banda. Después de que el afamado conductor de radio y televisión Eddie Trunk presentara a los suecos, los músicos incendiaron el escenario con Colony del álbum con el mismo nombre lanzado en 1999, continuando con uno de los temas que los puso en el mapa y los corono como uno de los más grandes exponentes del death metal melódico, Pinball Map. Continuando su explosión sobre el escenario con Delights and Angers que siguió abusando del sistema de audio, con los poderosos sonidos que emanaban de él. Mientras las personas comenzaban a ingresar al lugar y tomaban sus asientos, Cloud connected complació a quienes se encontraban en el Foro Alterno, para disfrutar de esta alucinante combinación musical. Algunos en el público no podían ocultar su emoción por ver a los suecos de vuelta en nuestra ciudad, mientras otros mostraban una total indiferencia, que no parecía molestar a los músicos.

Anders Friden vocalista introdujo las siguientes melodías Fear is the weakness y Here until forever, invitando a todos a perder la cabeza comprando las cervezas de los vendedores que se podían apreciar recorriendo las zonas más exclusivas del concierto. Uno de los hits más esperados por los jesterheads fue Only for the weak, donde todo el público, comenzaba a dejarse llevar por la imponente presentación de la banda abridora de la noche.  El show concluyo con la interpretación de material de las más recientes producciones Where the dead ships dwell, The truth del último álbum lanzado en 2016 Battles, Alias, Paralyzed, Deliver us, marcando el final de su presentación con The end. Los músicos no dejaron de recalcar lo importante que era para ellos el abrir estas fechas de una banda del calibre de Deep Purple y más aún en territorio mexicano, comentando que esto para ellos era algo difícil de creer, desde el momento en que su manager les comento sobre esta alocada gira, provocando que los suecos creyeran que todo se trataba de una broma. In Flames disfruto de cada segundo de su presentación y los músicos se despidieron y agradecieron al público ahí reunido el haber disfrutado de la presentación de su pequeña banda, dejando todo listo para el plato fuerte de la velada.

Un pequeño descanso de media hora, dejo a los asistentes, repasar lo ocurrido, mientras recargaban pilas para el alucinante viaje que estaba por comenzar, sin más preámbulos, Eddie Trunk retomo el escenario, ante un Foro Alterno bastante concurrido, para presentar a estos pioneros de la música pesada, preguntando a los tapatíos si estaban listos, no muy satisfecho con la respuesta del público el conductor introdujo personalmente a cada uno de los miembros de Deep Purple. Ian Gillian en las voces, quien, a pesar de su evidente edad, se entregó en cada momento de la presentación, Steve Morse en las guitarras, quien en 1994 remplazara al legendario guitarrista Ritchie Blackmore, lugar que ha dominado desde su incorporación a la banda. El legendario Roger Glover en el bajo, así como el contundente baterista Ian Paice, único miembro que ha permanecido en todas las encarnaciones de esta legendaria agrupación y, por último, pero no menos importante, Don Airey en los teclados, quien desde 2002 ha ocupado el lugar del fallecido tecladista Jon Lord. Los ingleses no titubearon y fueron contundentes al interpretar unos de sus mayores éxitos, desprendidos del álbum Machine Head lanzado el 25 de marzo de 1972, Highway Star y Pictures of Home, temas en los cuales el público no dudo en entregarse ante la maestría de estos músicos, quienes hicieron delirar a todos sus fanáticos, con interpretaciones que no escatimaban en el abuso de escalas, compases, arpegios y demás alargando sus temas a duraciones alucinantes. Bloodsucker y Demons Eye continuaron orquestando la psicodélica experiencia, acompañada de la maestría de los músicos, con una gran pantalla que mostraba visuales, salidos de un viaje lisérgico, visuales que no necesitaban un gran despliegue artístico, principalmente mándalas y líneas, que lograban transportar a otra dimensión a los asistentes, donde el olor a hierba mala se hacía presente, recordándonos aquellas épocas, donde el escuchar esta música te convertía instantáneamente en un malviviente sin futuro, para una sociedad conservadora, demostrando lo equivocados que se encontraban esas personas, al poder ver en acción a estos músicos que bien podrían encontrarse descansando, alejados de los escenarios, sin embargo a pesar de tener más de 70 años, mostraron una tremenda determinación he integridad, al interpretar estos temas y que muchos solo pudieran soñar con ser así al tener esa edad.

Sometimes I feel like screaming del álbum Perpendicular lanzado en 1996, puso a gritar a todo el público, el cual no perdía la oportunidad de agradecer por tener el privilegio de ver a estos grandes músicos en acción. Llego el momento de rendir tributo al fallecido tecladista Jon Lord, con la interpretación de Uncommon man del álbum ¡¿now What?! Lanzado en 2013. Para regresar en el tiempo a las épocas de Machine Head, con Lazy, que recordó a sus fans de antaño aquellas gloriosas épocas setenteras. Deep Purple no es una banda que goce únicamente de revivir sus glorias del pasado, ya que los ingleses lanzaron su vigésimo material discográfico el 7 de abril de 2017, InFinite, material que ha sido aclamado por la crítica y del cual interpretaron los temas The surprising, con una aplastante interpretación de Ian Gillian, así como Time for Bedlam y Birds of prey, dejando en claro el poderío de Deep Purple.

Continuando con un extenso solo de teclado, donde Don Airey, donde el músico demostró su técnica y maestría, incluso interpretando un poco del tema Mr. Crowley de Ozzy Osbourne, en el cual él compuso el legendario intro de teclado. Llegando así a otro de los momentos más esperados por todos los fanáticos, Perfect Strangers, con un inconfundible intro de teclado que se convirtió en uno de los momentos más pesados de la noche. Para lanzar a todos en un viaje espacial con Space Truckin y su contagiante coro que puso a todos a cantar. Finalmente, los ingleses interpretaron Smoke On The Water, canción que se ha convertido en todo un himno del rock, con uno de los riffs más icónicos y monumentales, compuesto por Ritchie Blackmore, un riff que cualquier aspirante a convertirse en un Dios de la guitarra a interpretado, incluso músicos de la talla de Slash o Dimebag Darrel, afirmaron que este fue uno de los primeros riffs que aprendieron a tocar en la guitarra. Esta melodía puso a todos a cantar y anticipo que el final se encontraba cerca, los músicos interpretaron el cover de Joe South, Hush, sometiendo a todos en un tremendo viaje psicodelico. Los músicos se despidieron de Guadalajara para siempre con la interpretación de Black Night del álbum The house of blue light, lanzado en 1987, desatando la locura entre los presentes, quienes con un sabor agridulce se despedían de estas leyendas vivientes. Esta interpretación puso el punto final a la última presentación de Deep Purple en Guadalajara como parte de su gira de despedida The long goodbye, gira que quedara marcada en los corazones de los asistentes, quienes en todo momento demostraron el enorme cariño y respeto que se le tiene a esta agrupación. Dolorosa despedida de estas leyendas, ante un público que no dejo de agradecer a uno de los más grandes pilares del Hard Rock. Los músicos nos demostraron que la edad es solo un número, ya que muchas bandas actuales, quisieran tener la mitad de poder del que demostró poseer Deep Purple. En el futuro no quedara más que repasar su vasta trayectoria musical y recordar esta presentación que marcara a la ciudad de Guadalajara para siempre.

Reseña: Fabián Macabra.

Fotografías: David Aoc.

 

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