La noche del viernes en el Foro Independencia se vivió una velada en la cual los versos, los coros y las palabras no fueron necesarias para hacer vibrar a los asistentes, lo único que se requirió fue el poder de los instrumentos musicales, que fueron los encargados de destrozar el silencio y hacer temblar las entrañas del publico con fuertes ondas sonoras.

Amplificadores apilados en el escenario, fueron el marco perfecto para la experiencia sonora que Russian Circles y las bandas locales brindaron esa noche.

The Polar Dream.

Los primeros en iniciar este viaje sonoro fueron la banda local The Polar Dream, con un post rock instrumental en donde utilizando cuerdas y sintetizadores ejecutaron melodías atmosféricas cargadas con una gran energía positiva, inclusive melancólica, que mostró un lado amable de esta música, deleitando a los asistentes y dejándolos listos para lo que estaba por venir.

Chivo Negro fueron los encargados de continuar guiando al público en este viaje que a  penas estaba por comenzar. Guitarras poderosas, diversidad de efectos así como riffs lentos y repetitivos, todo ello acompañados por una poderosa batería fueron la mezcla perfecta para desatar el headbanging en los asistentes. Las frecuencias no tardaron en  apoderarse de los ahí presentes, quienes estaban más que listos para recibir al power trió de Chicago, quienes por primera vez presentarían su poderosa música en tierras mexicanas pisando la ciudad de Guadalajara así como también la Ciudad de México.

Chivo Negro.

Russian Circles es una banda que se describe a si misma como una banda capaz de interpretar música con una narrativa dramática multidimensional e instrumental, que siempre esta en la ferviente búsqueda de nuevas texturas que puedan ser expresadas a través de sus instrumentos, con canciones que provienen del instinto y basadas meramente en una respuesta emocional, lo cual se puede comprender perfectamente después de ver a esta banda en directo ya que es posible experimentar miles de sensaciones abiertas a la subjetividad. Una banda que disfruta de experimentar con la polaridad de las cosas en esta vida, induciendo a las personas en un intenso viaje musical difícil de predecir.

A las 10:40 pm la banda se apodero del escenario para interpretar “309” de su cuarto álbum “Empros” desatando el headbanging, ese que provoca que al día siguiente te duela el cuello, una canción obscura y pesada de larga duración que fue la perfecta introducción a lo que estaba por venir.

”Vorel” de su más reciente producción “Guidance”, con unos momentos atmosféricos largos y malignos que sumergieron al publico en un intenso recorrido que continuo con “Geneva” del álbum lanzado en 2009 con el mismo nombre, dejando al público sin otra opción más que sacudir sus cabezas y gritar, mientras recibían cada poderosa nota.

“Deficit” de la producción “Memorial” del año 2013,  con un riff  que es liberado a la mitad de esta canción, que es literalmente capaz de sacudir a cualquiera. Una obscura e intensa experiencia musical con melodías a su vez alentadoras y optimistas, comprobando la premisa de que esta banda se enfoca en explorar diferentes emociones transmitidas a través de sus instrumentos, conectando así con las personas.

“Afrika“ de su última producción fue una interpretación con notables cambios de humor, un intro con armonías positivas que a la mitad de la canción vuelve a retomar esos riffs largos y ciertamente angustiantes, los cuales sometieron al público quienes cada vez mas se entregaban a la banda, siendo participes de las interpretaciones del trió, siendo la voz en este concierto y agregando bastante poder a esta presentación y fungiendo como un 4to miembro de la banda.

Russian Circles.

“Harper Lewis” del álbum “Station” lanzado en 2008, melodía que tomo una dirección más progresiva, con una métrica fuera de lo común así como riffs complejos y melodías difíciles de predecir, que no tardaron en volver locos a todos los asistentes, quienes recibían estas electrizantes notas, que literalmente motivaban a cualquiera. “Mota” de su último álbum continuó alucinando a todos en este viaje que estaba a punto de terminar, ”Young Blood” del disco “Station”, brindo a los asistentes una de sus ultimas oportunidades de mover la cabeza al ritmo de Russian Circles, un riff exageradamente poderoso y amenazante que pareciera provenir de alguna banda de Heavy Metal para volver a esos momentos impredecibles, plagados de impresionantes cambios y una base rítmica impactante cortesía de Dave Turncrantz en la batería, con un estilo fuera de lo común, simplemente impredecible e impactante. Brian Cook por su parte, hace retumbar las paredes con el poder de su bajo, el cual tiene un papel fundamental en el sonido del trió, destacándose por ser más que un simple acompañamiento. Mike Sullivan guitarrista y cofundador, es un músico que lleva su sonido en una dirección muy diferente, siendo la guía principal en esta banda y cumpliendo varias funciones, en el sonido de la banda y aportando mucho dinamismo a las canciones, haciendo sonar en ocasiones como si hubiera más personas tocando la guitarra, con el uso de loops y demás técnicas. El trió abandono el escenario por un momento, sin que los gritos del publico se hicieran esperar, -Otra, otra, otra- gritaba la gente ansiosa de disfrutar a esta banda por unos minutos más, la banda retorno al escenario para terminar su presentación con la canción “Death Rides a Horse“ de su primer álbum de estudio lanzado en 2006 “Enter”, poniendo un final perfecto a una noche en donde las cuellos de los asistentes fueron aniquilados por esta banda que esperemos regrese pronto a nuestra ciudad.

Reseña: Fabián Macabra.

Fotografía: Orlando González.

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