Un fin de semana de mucha música no solo en Guadalajara, en Monterrey estaban de fiesta con su ya conocido Pa’l Norte, el chisme, cancelación y salvación de último minuto del Ceremonia en CDMX y el priceless del fin de semana, el ROXY Fest en Guadalajara, que se llevó a cabo en el Parque Trasloma logrando un sold out en su primera edición.

Un cielo despejado sin anuncios de querer llover, mucho viento y un clima ni frio ni ardiente auguraban lo que sería un maravilloso sábado, perfecto para tomar cerveza y asistir a un festival de música a pasarla bomba.

Arribando el Resonante Team conformado especialmente para este magno evento por su servilleta Ichi y mi en esta ocasión partner in crime Pau de Reza alrededor de las 14:15 hrs. ingresamos tras una eficiente y rápida acreditación además de un rápido acceso y revisión a lo que sería el recinto que esta vez albergaría los espectáculos de legendarias figuras musicales, iniciando el recorrido con una galería fotográfica de David Bowie con autoría de Fernando Aceves, era sabido que una de las intenciones del festival era rendirle tributo al cantante británico y que se pretendía que todos los grupos en escena interpretaran una canción del susodicho –cosa que no sucedió-, después de la caminata de bienvenida de dicha galería se veía un aún vacío espacio con dos escenarios gemelos con una pantalla al centro y dos laterales, una a cada lado, lo que facilitaría la vista de todos los artistas sin tener que moverte por todo el parque de un escenario a otro.

Logramos presenciar el final del show de Maite Hontele, que era la segunda presentación del día, así que después de fumarnos nuestro respectivo cigarro para no perder la condición y tomarnos un Red Bull y una Coca Cola –algún día me dará un infarto, lo sé- comenzamos lo que sería la jornada musical.

Siendo las 14:48 con una puntualidad inglesa salió a escena David Brighton con su show tributo a David Bowie “Space Oddity”, un excelente y bien producido espectáculo que entre comentarios de colegas coincidimos que era un show que merecía estar más tarde en el cartel, ofreciendo más espectáculo que ciertos artistas como Cal… ahí le dejo porque este no es mi Facebook personal para dar mi opinión tan abiertamente. Pero fue así como con tres cambios de atuendo y una remembranza cronológica de los éxitos de David Bowie terminó Brighton su performance.

David Brighton Foto: Pau de Reza

Seguía el turno de Siddartha, uno de los consentidos en su propia casa, quien como no es sorpresa fue recibido con gritos y coreos de sus canciones, dando como es debido todo lo que es debido para dejar conformes a sus fans.

Continuaron la tarde con el aún soleado cielo los muchach…@s de Hércules & Love Affair, el dúo de cantantes acompañados por su Dj fundador del proyecto Andy Butler, agrupación distinguida por ser un actual estandarte de la comunidad LGBT cosa que es obvia al verse de vocalista a Rouge Mary, un cantante trans con un montón de actitud, BOOM BITCH!.

Tocaba el momento de Caloncho, uno de los jóvenes que actualmente cuenta con muchos seguidores y tiene un alcance bárbaro entre los millenials mexicanos, así que como era de esperarse logró unas cuantas bragas mojadas y gritos de amor a su persona por parte de sus fans.

Seguía habiendo bastante sol a pesar de ya ser casi las 18:00 hrs cuando llegaba al escenario la visita más lejana a este festival, la talentosa pianista japonesa Hiromi Uehara, acompañada de un bajo y una batería creando así Hiromi: the Trio Project, trío de jazz que le dio un toque de mayor elegancia (como si estar plagado de ingleses no fuera suficiente elegancia) y gracia a este festival, la pianista que todo el tiempo se mostró entregada a su música agradeció en español a su público mexicano y a la oportunidad de estar en Guadalajara esa tarde.

Hiromi Foto: Ixchel Wood

Los sucesores al show fueron el par de Hot Chip DJ Set, lo que debo decir tuvieron una excelente ejecución, incluso sampleando a Nortec Collective, pero ellos se mostraron con cero actitud, cero interacción con el público, cero emociones de su parte, lo que provocó que su performance se volviera un tanto o al menos para mí, aburrido, ¡chin! lo dije, pero es la verdad, más actitud para la próxima chicos.

Y con la ya establecida regla de que no habría venta de carne desde dos horas antes de la presentación de Morrissey sabía que era el momento de ir a comer antes de que mi carnívoro corazón fuera destrozado por la disposición impuesta, así que de Fito Páez, puedo decir que sonó bien aunque la hora que duró su puesta en escena yo la pasé haciendo fila para comprar comida, así es, incluso más de una hora de fila ya que las primeras dos canciones de Smash Mouth también las pasé en la fila. Y cuenta la leyenda que la fila de las cervezas era lo mismo aparte de que se notó la ausencia de los cubeteros, creo que esos fueron un par de detalles que se pueden afinar para la próxima edición.

Y como lo menciono en el párrafo anterior, después de haberme perdido las primeras canciones de Smash Mouth, me dispuse a ver lo que restaba de los californianos mayormente conocidos por ser “los que cantaban la canción de Shrek”, así que cumplieron con su labor de recordarnos la infancia pervertida por el ogro verde con “All Star” y no faltaron sus demás éxitos que obvio fueron coreados por todos los chavo rucos y no tan rucos ni tan chavos como “Walkin’ On the Sun”, “I’m a Believer” y “Can’t Get Enough of You Baby”. Y fue así como los motores comenzaron a subir y se avecinaban ya los más esperados para la melancolía musical.

Ya eran las 21:20 y empezó a sonar “Laid”, anunciando la llegada de James, quien no decepcionó ni un momento, ya que la sencillez de Tim Booth hacía que se notara su entrega, haciendo sus distinguidos bailes y sorprendiendo a su público al bajarse del escenario mientras cantaba “Curse Curse” y pasearse para cantar cerca de ellos en diferentes zonas del área concluyendo con arrojarse al público en la que apenas era la tercera canción de un bello set que incluyó sombreros charros y canciones como “Sit Down” y “Sometimes”.

James. Foto: Ixchel Wood

“A friend in needs a friend indeed, a friend with weed is better…” comenzó a cantar Brian Molko el vocalista más guapa del Reino Unido (se acuerdan cuando no sabías si era niño o niña), que salió a escena con un cubre bocas, escena con un cubre bocas, unos dicen que andaba enfermo, otros que era por la tierra que se levantaba por el aire, haya cual haya sido la razón, no le impidió cantar como es más que debido y presentar a un Placebo fuerte, logrando hacer que la gente enloqueciera y se cantaran sus canciones de principio a fin, claro siempre también con la súper actitud de su ya reconocido bajista Stefan Olsdal que nunca bajó su nivel, que en algún momento hizo cambio de bajo por uno pintando con un arco iris, colores sabemos han sido tomados como distintivo gay, poniendo en alto que las preferencias no importan sino la calidad de las personas, incluso mostraron algunos gráficos que hacían referencia despectiva al actual presidente de los Estados Unidos de América, Donald Trump. Consiguiendo con toda esta combinación que algunos dijeran que fueron de lo mejor de la noche, dejando bien preparada a los espectadores para el plato más fuerte.

Pero digamos que la emoción de la siguiente presentación bajara un poco cuando fue sustituida por voces de cansancio y queja ocasionadas por un intro muy parecido a lo que sería un programa de vídeos de VH1 Classics que duró alrededor de treinta minutos y fue así como la diva mayor anunció su entrada a escena, para volver a levantar el ánimo inciando con una pequeña reverencia a su público acto seguido de cantar “Suedehead” obviamente coreada cada vez que comenzaba a cantar “Iiiiiii’m soooooo sorryyyyy” y todo se descontroló. Morrissey que a pesar de sus 57 años y sus ya conocidos problemas de salud jamás se desmoronó y cantó con una fuerza inimaginable, incluso quitándose la camisa ante su público y logrando que algunos derramaran algunas lágrimas, interpretando éxitos como “Everyday is Like Sunday”, “Speedaway”, “Kiss Me a Lot”, “Let Me Kiss You” y cerrando con “First of the Gang to Die”, sin dejar atrás “There is the Light Taht Never Goes Out”, “How Soon is Now” y “Shoplifters of the World Unite” canciones que lo llevaron a la fama en una edad más temprana junto con The Smiths.

Morrissey Foto: Pau de Reza

Se acababa Morrissey pero la fiesta seguía y aunque mucha gente abandonó el lugar la fiesta seguía con Empire of the Sun, quiénes estuvieron encargados de cerrar el festival. Así que siendo casi las 2:00 hrs. comenzó el principio del fin, el trío acompañado por un cuarteto de bailarinas, todos ataviados de una manera que recordaba un poco a Tron dieron a Guadalajara un espléndido show, cargado de luces, baile y visuales que finalizó con una tanda de fuegos artificiales que provocaron que algunas alarmas de autos se activaran.

Y fue así como se vivió la primera edición del Festival Roxy Gdl, con algunos comentarios de que parecía una convención gay debido a la cantidad de bandas que se presentaron de las cuáles es bien sabido las preferencias de sus integrantes, de haber sido coincidencia o intencional la comunidad LGBT no tiene la culpa de contar con gente tan talentosa dentro de su gremio. Al parecer los organizadores quedaron tan contentos y agradecidos con el resultado del festival que ya tienen fecha destinada para la segunda edición el 21 de abril del 2018, veamos con qué nos sorprenderán el próximo año y quiero finalizar con un ¡FELICIDADES GUADALAJARA! Por dos Sold Outs el mismo fin de semana.

Texto: Ixchel Wood.
Fotos: Pau de Reza e Ixchel Wood.

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