Con gran éxito se llevo a cabo el día 23 de febrero la tercera edición del Roxy Fest. Un evento que sin dudas contó con todo lo necesario para que todos los asistentes disfrutaran no sólo de un gran cartel, sino también de un espacio pensado para el deleite y la comodidad de quienes vivimos esta grata experiencia.

El festival contó con un total de 4 escenarios (Converse, INFAL, Jack Daniels y Kids), cada uno con un determinado género musical, en los cuales chicos y grandes pudieron divertirse y bailar al ritmo de su agrupación preferida.

Sin duda alguna los primeros recuerdos de los fans empezaron a surgir con la aparición de la banda española Nacha Pop, su carisma se distribuyó por cada rincón de Terraza Vallarta provocando que una gran parte de los asistentes cantaran cada una de sus canciones.

Además de las increíbles bandas y los grandes escenarios, se montaron espacios para que el público pudiera tomarse diversas fotografías. Parejas y nutridos grupos de amigos aprovecharon y pudieron dejar para la posteridad el grato recuerdo de su asistencia al Roxy Fest.

El amor fue uno de los principales ingredientes que pudimos percibir de parte de los que acudimos al evento, de hecho; el ver a parejas disfrutar de sus bandas favoritas es una postal increíble de lo que puede provocar la música.

Otro de los grandes aciertos del festival año tras año, es sin dudas la amplia gama de alimentos que se ofrecen durante el evento, haciendo de tal propuesta un oasis gourmet para todos los asistentes.

Todos escuchamos alguna vez «Runaway Train» de la voz de Dave Pirner, tal vez tristes o felices, pero sin duda volverla a escuchar hizo que los fans de este talentoso músico sonrieran y cantaran con mucha emoción.

Durante el festival, tuvimos la oportunidad de conocer Infal, una A.C. sin fines de lucro que apoya a los diversos orfanatos de la ciudad y que además busca la readaptación social de los niños que crecen en situaciones vulnerables.

Una de las bandas que mas expectativa generó fueron los estadounidenses de 311. La agrupación dejo todo en el escenario y compartió con el publico una magnífica interpretación de «Amber», tema que los llevó a la fama a principios de los años noventas.

 

Las grandes exponentes naciones de este festival fueron los Caifanes, que con singular alegría y buen rock, hicieron que los espectadores se transportaran al pasado y revivieran en su mente, distintas vivencias y circunstancias sonorizadas por uno de sus tantos himnos musicales.

Los recuerdos continuaron gestándose al por mayor, Bush interpretaba «Glycerine»; la emoción fluía por los aires.

Live y la añoranza que se desprende de sus canciones, tal como en “Lightning Crashes”, fue uno de los factores que dieron como resultado otro de los momentos especiales del festival.

 

Stone Temple Pilots fue otras de las bandas que más desato pasiones en los tapatíos, esto al escuchar a grandes éxitos como “Interstate Love Song”, “Plush” y “Creep”.

Cobertura del evento: Montserrat Navarrete & Luis Mente.

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