Siempre he pensando que para que un concierto sea memorable, no hacen falta grandes cosas, bastan solo algunos pequeños detalles para que dicho recital sea recordado año tras año. Uno de los pequeños detalles que yo considero fundamentales, es la humildad de la agrupación y claro esta, la energía que dicha banda irradie con todos su publico.

Un ejemplo de ello fue la presentación de la banda venezolana de rock / reggae, Rawayana en el C3 Stage, que a pesar de no haber lucido un lleno total, la gente ahí presente genero una energía al doble, dando como resultado que Alberto «Beto» Montenegro, Antonio «Tony» Casas, Andrés Story y Alejandro Abeijón, dejaran todo y hasta más sobre el escenario.

Antes de la presentación de la banda estelar, pudimos disfrutar del talento de dos bandas locales, Reset una de ellas (proyecto tapatío conformado por ex integrantes de Golden Ganga); sorprendió a propios y extraños con un estilo musical de gran carácter. Letras poderosas y un gran acoplamiento de sus integrantes, originaron los apulsos de los ya ahí presentes que gozaban de lo que ya comenzaba a ser una noche especial.

Siendo exactamente las 10:35 p.m. sonaron los primeros acordes de «Véngase», los gritos y saltos nos se hicieron esperar, Rawayana comenzaba a sentir el cariño del publico tapatío.

Palabras de agradecimiento eran expresadas por «Beto», vocalista de la banda quien se mostraba emocionado y alegre, igual que los demás integrantes quienes visiblemente disfrutaban de cada canción. «Hoy»,«Vocabulario Básico»,«Funky Fiesta» y su nuevo sencillo «#Sádico» entre otros éxitos más, sonaban fuerte y claro en el recinto de Av Vallarta.

Cada minuto, la energía crecía y crecía, la conexión entre la banda y sus fans era notoria, fuerte y especial;  el grito de «¡Rawa!», «¡Rawa!», «¡Rawa!», retumbaba y emocionaba. Fue así como luego de una hora y media de show, Rawayana se despedía y abandonaba el escenario, para luego de algunos minutos reaparecer y compartir alguna otras canciones. Una, dos , tres , cuatro; fueron las melodías obsequiadas, alargando con ello mas de media hora el show, el cual se tenia previsto terminara a las 12 de la media noche.

Humildad, sencillez y gratitud de parte de Rawayana, fueron los elementos que se combinaron con la energía y la entrega del publico, que dio como resultado una noche que sin dudas quedara en el recuerdo de todos los ahí presentes.

Fotografía: Kinnereth González.

Reseña: Carlos Resonante.

 

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