Sábado 15 de septiembre, por la mayoría de los mexicanos esperada para ponerse la pedota del año, aprovechar el puente, irse a algún lado a “dar el grito”, para algunos ir a gritar ¡Viva México! al Palacio de Gobierno local, el último grito de Lord Peña, para otros era la tan esperada pelea de “El Canelo”, pero para los metaleros de Guadalajara era noche de ir a gritar en nombre del metal y es que como desde hacía meses ya se esperaba, esa noche era el regreso a la ciudad de At the Gates una de las bandas pioneras del Death Metal Melódico, que venían con un disco nuevo y muchas ganas de volverlos a ver.

El show comenzó con la presentación de Evil Entourage originarios de Tampico que se encargaron de hacer un delicioso ruido deathmetalero en el escenario del C3 Stage; para continuar se subió la banda de casa, Imminent Reaper, que también se encargó de hacer lo suyo para preparar a los presentes para el poder que se avecinaba.

Llegó la hora de los papás de los pollitos de subirse al escenario a demostrar porque es una banda que ha sobrevivido por casi treinta décadas y comenzaron con “To Drink from the Night Itself”, para dar una probadita de lo nuevo, pero como era de esperarse no iban a tocar solo lo nuevo, continuaron con una de sus emblemáticas canciones “Slaughter of the Soul”, que hizo que la gente comenzara a volverse loca y no pudieran resistirse a empezar lucir sus cabelleras con headbangs por doquier, continuando con otro clásico “At War wit Reality”, para que los ánimos no bajaran.

La noche continuó y el setlist era una delicia al oído, incluyendo piezas como “Cold”, “A Stare Bound in Stone”, “Daggers of Black Haze”, “The Chasm”, “Death and the Labyrinth”, “The Circular Ruins”… por mencionar algunas de las joyas que deleitaban los oídos de metaleros de todas las edades, llegó el momento de “Nausea” que fue seguida de un encore que sabíamos no duraría mucho y sería solo la calma que antecediera el final, retomando con cinco tracks -bastantes para un encore- que comenzó con “Suicide Nation” y “The Book of Sand”, un pequeño preludio musical con el intro de “Blinded by Fear”, seguido de “Kingdome Gone” y para cerrar la noche de una manera exquisita “The Night Eternal”.

Se veían caras más que satisfechas, contentas, llenas de furia y con la felicidad de haber vuelto a ver a una leyenda de importación sueca en una noche de independencia.

Reseña: Ixchel Wood.

Fotografías: David AOC.

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