Al caer la noche de este jueves se acelera el corazón y se excitan los oídos con el concierto de la banda noruega Leprous,grandes representantes del heavy rock progresivo con grandes influencias en el power metal y el tecno.

El comienzo de la velada es adornada por la buena banda metalera de Guadalajara un par de cigarros alcanzan para marear la ansiedad de empezar a agitar la cabeza y disfrutar la música que tanto hace vibrar el corazón El heavy Metal.

Los primeros en subir al escenario son los jaliscienses de  Lucille banda con influencias muy claras del progresivo y estilo similar a bandas de rock mexicano y un poco al viejo estilo de “Héroes del silencio”, jodidamente buenos con un vocalista que deja a Guanatos bien parado en la escena del Progresivo y el rock en general, un gran comienzo que me hizo bailotear y agitar la cabeza con emoción, gran inicio para lo que sería una gran noche de concierto.

Los segundos en unirse a la fiesta de cerveza y metal progresivo fueron los capitalinos de NEXUS , carajo que se sentía como un concierto de power metal Español, se notaba la influencia de este “subgénero” en ellos pero sin perder la elasticidad y suculencia del progresivo, con una voz atronadora y vibrantes cuerdas Nexus  me llevaba a un va y bien de buenos recuerdos de conciertos de Power metal, mientras gritaba y agitaba la cabeza como poseso, la canción final fue salvajemente emocionante con la intervención de Valenzuela, un vocal de hardcore asombroso perteneciente a Gdl.

Llegamos a la carne del espectáculo, las luces bajan más y el puño de güeros noruegos salen a escenario, con su estilo muy marcado en pantalón y camisa de vestir Leprous se alzan ante los gritos de niñas emocionadas de los presentes (incluido yo), y comienza la tremenda y trepidante interpretación de este pedazote de banda de Progresivo, que con mil demonios te harán agitarte en donde estés parado, la virtuosidad de las guitarras y bajo, la tremenda batería y la portentosa voz que forman a Leprous, te agarran la mano y te mandan a un viaje magnifico y si eso agregas los sintetizadores y ritmos electrónicos que meten le agregan un gran pason al narcótico que es la música para todos nosotros.

Para ya acercándose el final Leprous hace el clásico truco de “salir del escenario” para a los pocos minutos con la expectación y ansiedad a tope salir y explotarnos en la cara una vez más con sus últimas canciones y dejar a todos gritando extasiados y no quererlos soltar para seguir gritando y agitando la cabeza, pidiendo un poco más, deseando que la próxima vez este al otro lado de la esquina.

Reseña: Manu García.

Fotografía: David Aoc.

 

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