Maxi Prietto, cantante y guitarrista de la banda argentina nos contó sobre la producción de «Caldero» su cuarto disco, a solo unos días de su presentación este Miércoles 27 en C3 Stage, los boletos por www.eventos.ticketnowmexico.com
Resonante Radio: ¿Como se sienten en este momento de la carrera de Los Espiritus?

Muy bien, hace poco lanzamos nuestro cuarto álbum y desde ahí no dejamos de componer y grabar, creo que el próximo disco no se va a hacer esperar tanto.

La última vez que vinieron, aun con Santi Moraes; tuvieron una maravillosa recepción del publico tapatío, ¿Como ha sido la respuesta de sus seguidores con estos cambios?

Venimos de girar por nuestro país y hace días tocamos en Montevideo. Desde el escenario, se percibe mucha energía del público, ver la entrega de la gente bailar es muy inspirador. La música fluye, el público fluye y es como que todo se retroalimenta.

 

Los cambios siempre son una causalidad encaminada a algo bueno, ahora la banda con un solo letrista y vocal, ¿como se esta viviendo entre ustedes?

Somos felices con lo que tenemos, que es la banda que amamos. El grupo por suerte está más unido y creando mucho. Sumamos para esta gira los sampleos que se escuchan en los discos, eso le dio un aporte fresco a los shows. El sonido del grupo está un poco más rockero, hay más volumen y más psicodelia.

 

«Caldero» es un discazo!! acaba de ser presentado hace apenas un mes… ¿cuanto tiempo les llevo preparar este cuarto disco?

Lo grabamos este año, hace unos meses. Está producido por nosotros como los primeros dos discos. Grabar de esta forma es muy particular, todo fluye naturalmente. Cuando te das cuenta el disco ya está listo. Al grabarlo en nuestro estudio, los horarios son flexibles y todo es muy distendido. Grabamos desde el mediodía hasta la medianoche, grabamos y mezclamos al mismo tiempo, comemos, descansamos, y grabamos ideas que salen en el momento. Todo eso se refleja en el sonido del disco.

 

Las grabaciones se realizaron en diferentes lugares, entonces «Caldero» trae souvenirs y experiencias de los lugares donde se iba grabando, cuéntanos de ello

-Empezamos la preproducción del disco en las giras, grabamos en la Habana, en Madrid, en Berlín y en Bogotá. De ese material solo quedó Destino, grabada en Bogotá y pistas sueltas. Pero la experiencia fue lo que más marcó al grupo, está lleno de aromas de Medellín, de Caldas, la Habana.

 

Sin duda La Habana dejó una gran marca en «Caldero», como fue el contacto que tuvieron con las personas que ahora ya viven en las canciones de este disco?

La Habana es un lugar fascinante, no solo es hermoso sino que está lleno de música. Caminar por la calle te lleva inevitablemente a cruzarte con músicos. La primera noche nos quedamos en El Malecón zapando con unos músicos callejeros a contrabajo, guitarras y maracas. Ahí conocimos a René, un bongocero con el que conectamos y lo invitamos al estudio Egrem.

 

En la antigüedad, uno de los significados místicos de un caldero, era la transformación de lo que este contenía, ¿hay algo de eso en el nombre que le dieron a este disco?

El caldero es donde se cocina el alimento del pueblo, en el sentido cultural, según dice el I ching. Nos gustó esta metáfora y también lo relacionamos con el sabor, es el disco más bailable. Componer y grabar es parecido a cocinar, a mezclar sonidos, emociones e ideas y devolver algo al mundo.

 

La imagen de la portada es algo singular, una foto vieja de un músico bastante joven al centro, donde las llamas no lo tocan, ¿nos platican de esta idea?

Es nuestro baterista, el Pipe Correa, de niño tocando en una fiesta. Somos músicos desde niños todos, pero esa imagen nos pareció representativa, es un disco con mucha influencia de nuestro paso por Medellín y Caldas, y de toda la música que el Pipe nos enseñó. Si bien es un disco de rock, fuimos más lejos esta vez en la búsqueda de un sonido con más sabor, algo que en Argentina quizás no es corriente. El Pipe grabó casi todas las percusiones del disco, pudo componer la cuerda percutiva y eso le dio una coherencia a la base rítmica que se siente más sólida.

Siento este disco muy completo, tiene los ritmos, las fusiones para disfrutar, bailar y viajar al escucharlos; y a la vez en momentos te lleva a la introspección. ¿Ha cumplido sus expectativas?

Totalmente. Muy satisfechos, en nuestro estudio las cosas suceden. Grabamos varias tomas, buscamos la cadencia más fluida posible y cuando están las canciones listas buscamos un orden narrativo que nos vaya llevando. Lo pensamos en formato vinilo, es decir, dos lados que se escuchan de corrido.

De «Lo echaron del bar» a «El árbol de los venenos» (mi favorita), ¿como ha cambiado el espíritu de la banda?

Las dos canciones las grabamos en la misma sala, con muchas giras en el medio y una década de diferencia. Siento que cambiaron muchas cosas y al mismo tiempo la esencia es la misma. Aprendimos mucho, crecimos pero no nos olvidamos nunca de los inicios. Sabemos el esfuerzo que hicimos y también somos agradecidos de como se dieron las cosas.

 

Ya vienen a Guadalajara, la tierra mexicana que da músicos como limones, ¿que experiencia recuerdan de acá?

-Todas gratas, un público muy cálido, ya fuimos varias veces y siempre extrañamos sus calles, su gente y sus disquerías!.

 

¿Invitarían a alguna banda local a ser telonera de sus conciertos?

Nos gustaría invitar a la abuela Margarita a que cante Vamos a la luna.

 

¿Algo más que quieran agregar para los seguidores de Resonante Radio?

¡Un abrazo grande y los esperamos!.
Entrevista por: Gaby Apodaca.

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