El pasado viernes 13, día que para los supersticiosos está relacionado con la mala suerte, fue exactamente todo lo contrario para los asistentes a la presentación de los suecos In Flames, quienes textualmente pusieron en llamas el escenario del BMLS Showcenter.

Los músicos, quienes se han convertido en blanco fácil para los guerreros del teclado, quienes descargan su furia en la sección de comentarios en páginas de internet, blogs y demás argumentando que el sonido de la banda ha cambiado demasiado y que ya no son lo que eran antes —lo cual podría ser verdad— pero para nada una cualidad negativa, porque lo único que demostraron en su regreso a la ciudad de Guadalajara fue su poder y la precisión de su sonido, brindando un vasto recorrido por sus más de 27 años de carrera, 11 producciones en estudio, cambios de alineación y demás.

Los músicos de Cathleen fueron los encargados de inflamar el escenario, representando la música nacional e interpretando hardcore metal para los asistentes, quienes hicieron una larga fila para poder disfrutar del evento. El vocalista de esta banda capitalina, para encender los ánimos, comentó que miembros de In Flames se encontraban junto al escenario, ansiosos por complacer a sus fanáticos nuevamente, lo que emocionó a los asistentes, quienes disfrutaron esta presentación y comenzaron a realizar su calentamiento físico, para disfrutar lo que estaba por venir.

Catlheen

Exactamente a las 9:45 PM los suecos salieron a sucumbir el escenario con los temas  “Drained” y “Before I Fall” de su último álbum, “Battles” (2016), material que los trae de vuelta a México y Latinoamérica.

Continuaron con “Everything’s Gone”, de “Siren Charms”, también una producción reciente, para así llegar a los denominados clásicos de los pioneros del sonido de Gothenburg.

“Take this life” del álbum “Come Clarity”, enardeció al publico que no paraba de sentir la música y demostrar su felicidad. La banda se tomó un momento para demostrar su cariño a nuestro país, levantando una bandera de México, haciendo chistes de tacos y  exclamando su amor: “Los amamos con nuestro frío y sueco corazón”, exclamó Anders Fridén, previo a presentar un tema que provocó en los asistentes, dolores de cuello y espalda crónicos, que experimentarán en su vejez, después de haber agitado sus cabezas al ritmo de “Trigger”, en uno de los momentos mayor climax de la noche, con un coro encendido en la garganta de cada uno de los asistentes, quienes realmente hicieron vibrar el lugar.

In Flames

Continuaron con “Only for the weak”, una de las canciones más esperadas y mejor recibidas, que no fue interpretada en su última presentación como parte del cartel del Hell & Heaven, hace cuatro años y que, en esta ocasión volvió locos a todos los asistentes, quienes hicieron estallar el lugar.

“Dead Alone” siguió, llevándonos por un increíble recorrido a través de su extensa trayectoria. “Darker Times”, de “Sound’s Of A Playground Fading”, de sus trabajos más recientes, al que algunos “críticos” del internet consideran muy mainstream, pero al vivir la experiencia de verlos en directo, el poder sigue presente, el elemento abrumador de su música, no ha desaparecido y lo demostraron al interpretar “Drifter”, para finalmente complacer a esos fans de antaño, aquellos que han seguido a la banda desde mediados de los noventa: “Moonshield” y “Jesters dance”, esta última, pieza instrumental del álbum “The Jester Race” y del que proviene el nombre de la denominada mascota de In Flames.

La aniquilación continuó con “Save Me”, extraída del álbum Battles”, que mostró poderosas armonías en la guitarra como un perfecto ejemplo de cómo se hace el heavy metal y como marca de la casa desde hace más de 27 años.

“Alias” cobró vida a través de los parlantes del BMLS para destrozar las gargantas del público, que no paraba de repetir los coros de cada unas de las canciones; el ambiente de felicidad al ver a estos grandes se podía sentir mientras la presentación continuó con “Here Until Forever” y “The Truth”, que fueron muy bien recibidas a pesar de contar con un año de antigüedad y no se quedaron atrás a la hora de complacer al publico.

Posteriormente, la banda sueca se tomó un momento para presentarse y comentar que su olor era bastante bueno. El bajista, Bryce Paul, y el baterista, Joe Rickard, son relativamente nuevos en esta alineación, en la que solo quedan dos de los miembros originales de la banda: el guitarrista, Niclas Engelin, quien comenzó supliendo a diversos guitarristas durante diferentes épocas de la banda, para, en 2009 consagrarse como un miembro permanente de la agrupación, y acompañar a Björn Gelotte y Anders Fridén hasta estas fechas.

In Flames

“Deliver Us! brindó una oportunidad más para gritar y quedarnos afónicos tras desgañitarnos con cada palabra. Al interpretar de The Mirrors Truth”, Fridén comentó que hasta ese momento no se había abierto ningún circle pit, por lo que incitó al público a bailar, desatando la locura para festejar los últimos momentos de la noche de viernes 13.

“The Quiet Place” nos transportó a lo que algunos llamarían la época dorada de estos músicos, mientras la destrucción de nucas y gargantas estaba a punto de concluir y como lo anuncio Mr. Fridén, todo tiene que llegar a su final.

“The End” apagó la intensa flama que se encendió esa noche en el BMLS Showcenter y así, como muchas increíbles canciones de esta banda pudieron quedar fuera de un setlist muy completo, lo único que queda es esperar a que la flama se vuelva a encender pronto en la ciudad.

Texto: Fabián Macabra.
Fotografías: Ixchel Wood.

 

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