El año pasado, muchos andábamos con el pendiente sobre el paradero del Detective Elliot Stabler y para responder a nuestra angustia llegó SyFy al rescate con Happy! Una serie basada en el cómic homónimo … Aunque, creo que estábamos mejor con el pendiente.

Resulta que Christopher Maloni no estaba muerto andaba de parranda (en toda la extensión de la palabra) y decidió reencarnar en Nick Sax, un ex detective matón adicto a todo lo inyectable, inhalable, comestible y bebible que acompañado por un pequeño unicornio debe encontrar a una pequeña que ha sido secuestrada por Santa Claus (Así como lo lee).

A partir de aquí hay un par de spoilers así que si no has visto la temporada 1 , te recomiendo encarecidamente que lo hagas , te prometo que no desperdiciarás tu tiempo y terminarás más que satisfecho aunque con una pregunta taladrándote el cerebro ; ¿Qué carajos acabo de ver?.

Tras una temporada caótica, llena de conspiraciones, miedos, intrigas, amigos imaginarios que nos enamoraron y la certeza de que acá en México estamos mejor con el niñito Dios, se revela que Hailey (La secuestrada en cuestión) es hija de Nick Sax y en esta segunda temporada vemos al pobre detective con el síndrome de abstinencia más feo del universo pues no solo ha dejado las drogas y el alcohol, también ha renunciado a su vida delictiva y ahora se gana la vida como taxista.

Mientras tanto un nuevo criminal anda suelto; El conejo de pascuas. Que así a primera vista nos recuerda a Ariana Grande con su look sensual de hace unos años. Además Blue (el calvo de la temporada 1) resulta que está poseído por un demonio peor que el pazuzu y ahora puede controlar a todo mundo convirtiendo así a todo el reclusorio en sus perritas.

Por otro lado, la mamá de Hailey (¿Cómo se llama la doña?) está siendo víctima del estrés post traumático (Flashback: La violan o manosean los teletubbies) mientras que su hija, también presa de los traumas de su secuestro, no logra adaptarse a la escuela y pues la verdad los morros pendejos haciéndole chistes navideños tampoco ayudan mucho y a esto súmale que tu papá que huele feo y se metía hasta el dedo ahora quiere ser el papá del año. . Hay heridas sin sanar… muchas heridas sin sanar.

Con todo en contra, los personajes intentan sobrevivir y retomar sus vidas, ya sea por medio de la venganza como la poli sabrosa o aceptándose como la basura que son en el caso de Nick, el punto es que si la primera temporada te dejo tremendo WTF en la boca, agarra aire que esta nueva trae consigo cosas muy bizarras en el sentido anglosajón de la palabra.

Cada episodio está impregnado de un sin sentido que parece no tener fin, que sí el poseído que si el caballito está deprimido, que si el señor conejo se hace amigo de la niña, que si la mamá se la pasa todo el tiempo en un trance muy cabrón… Pero momento, que al final todo tiene su reason why, y es que la fantasía no es más el modo en que se expone al espectador toda la crisis existencial que cada personaje está experimentando y cuando te des cuenta de cómo cada cosa loca cae por su propio peso explicando toda esta caca espiritual, te vas a quedar así ira :O

LO MALO: Neta nada.
LO BUENO: Todo lo demás.
La serie está en Netflix.

Por: Ana Amante.

Deja tu comentario