Bajo un clima sumamente agradable de entre 18 y 22 grados centígrados, y con un sol que estaba como para andar en bermudas, el día 18 de febrero se llevó a cabo la primera edición de Cosquín Rock México, un festival que ya tiene 17 años de haber nacido en Argentina.

Dentro de las instalaciones del Parque Trasloma, propios y extraños se dieron cita al evento, el cual fue una gran sinergia de culturas entre México y Argentina, cabe resaltar que de otros estados de la república asistieron 23 tours oficiales al concierto, convirtiéndose también en una actividad turística.

Conferencia de prensa del Cosquín Rock México. Fotografía: Jaime Rodriguez.

Un par de horas antes de la apertura del festival al público en general, se dieron a conocer los pormenores del evento y la búsqueda de la permanencia del evento en nuestra ciudad, mínimo los próximos 4 años siguientes, asi lo dijo su fundador José Palazzo de Cosquín Rock Argentina. También resaltó que las relaciones en Latinoamérica deben ser de amistad entre los países, exhorto a que volteemos hacia el sur y menos hacia el norte en señal de protesta.

Siendo las 12:35 pm, se dio la apertura a las puertas ubicadas en la Av. Adolfo López Mateos y como si fuese una gran bienvenida, a 50 metros de distancia de la entrada mencionada se encontraba el primer stand de venta de cheves bien heladas y a un moderado costo de 60 pesos por dos cervezas. El clima era perfecto para iniciar con el plan de actividades y comenzar la fiesta.

1:10 hrs, se escucha el primer las primeras dosis de sonidos musicales a cargo de Dj Gustavo Rubio, quien mezcló algunas canciones para posteriormente pasar la estafeta a José Palazzo, fundador del festival. Dentro del set de José pudimos escuchar canciones de bandas argentinas como mexicanas, desde Fabulosos Cadillacs hasta el Salón Victoria y para finalizar musica electronica.

En punto de las 2:23 de la tarde, hizo su aparición en el escenario Eruca Sativa, dos chicas al frente y un caballero en la batería, que pegaron de guitarrazos muy al estilo argentino. Alrededor de 30 minutos fue la duración de su show, el cual siempre tuvo un gran punch, pero sobre todo una gran calidad.

Cosquín Rock México. Fotografía: Jaime Rodríguez.

Posteriormente y en el escenario Corona Stage, iniciaba la presentación de Los Guasones, banda emblemática de la Argentina y formada en el año 1992. Tres guitarras, bajo y batería, un estilo simple pero bien ejecutado que me recordó a The Rolling stones.

Luego de un buen show por parte de la banda, iniciaron los acordes de una nueva banda en el escenario, es momento de escuchar a una agrupación local, es momento de Machingon y su desmadre enmascarado. Temas como “Repegon De Camaron”, “Como Decirte Que No” y el cover de “Ramito De Violetas”, fueron causa de una euforia total en los casi ocho mil espectadores presentes ya en el evento, según protección civil.

Justo antes de que terminaran su show Machingon y siendo ya las 4:00 de la tarde, el clima se puso mucho mejor, algo asi como nubladito pero de una manera tenue y fresca, fue asi como hicieron su aparición Golden Ganga, otra banda de casa y oriundos de Zapopan, Jalisco. La mayoría de las mujeres y también algunos hombres presentes, gritaban y coreaban cada una de las melodías tales como “Aire”, “La Gloria Eres Tu” y “Luz”, haciendo que la atmósfera se tornara nostálgica.

Luego de 40 minutos de show, Golden Ganga se despidió para darle la bienvenida a otra propuesta musical, La Beriso. El origen de la banda se remonta al año de 1998, en la localidad de Avellaneda, Buenos Aires. Conocidos por tocar rock nacional, la revista Rolling Stone de Argentina los nombró como “la nueva esperanza del rock callejero”, y precisamente estandarte, nos ofrecieron un show de aproximadamente cincuenta minutos, en donde tocaron lo mejor de su repertorio para dejarles posteriormente el escenario a sus compatriotas de la banda Las Pelotas.

Arte en el Cosquín Rock México. Fotografía por: Jaime Rodríguez.

Dentro de las actividades del concierto teníamos a nuestra disposición y de manera gratuita, una tirolesa de 30 metros, desde donde podrás observar los 2 escenarios principales y pasar por encima de los asistentes. También se contaba con un muro de tablaroca de 10 metros de alto, en el cual podías dejar tu mensaje en contra de la intolerancia usando pintura en aerosol, para posteriormente ser derribado con mazos en punto de las 5 de la tarde. Todo ello fue organizado por INDAJO, una O.P.D, del municipio de Tlajomulco.

El escenario Carpa, alojó propuestas musicales de habla hispana, tales como Ojo De Buey de Costa Rica, FankoBenito Cerati y su proyecto Zero Kill y a el periodista y escritor Víctor Pintos, quien ofreció una charla acerca de su libro que lleva por nombre “50 Años Del Rock Argentino”.

Siendo ya las 6:10 de la tarde, hace su aparición la banda de reggae argentina, Los Cafres. Melodías conocidas, buena vibra y mucho baile, fueron los ingredientes necesarios para que la banda se conectara con los miles de seguidores presentes, sin dudas el aforo ya había crecido bastante y precisamente era mas complicado distinguir la procedencia del “humo exótico”.

Los Cafres. Fotografía: Jaime Rodríguez.

Luego del reggae, era ya el turno de Cuca, banda tapatía conocida por temas emblemáticos, tales como “señorita cara de pizza”, “son del dolor” y otras mas, que se han convertido en himnos de jóvenes y no tan jóvenes amantes del rock nacional. Tras bambalinas José Fors nos comentó al staff de Resonante Radio, que están a punto de presentar su nueva producción llamada Come Espermatozoides, el cual ofrecerá a todos sus seguidores grandes dosis de buena musica.

Café Tacuba. Fotografía: Jaime Rodríguez.

El reloj marca las 8:10, la luna es ya testigo del desarrollo del festival y es precisamente el momento de que suba al escenario la banda Café Tacuba. Como es una costumbre en sus conciertos, la banda abrió su show con la canción “el baile y el salón”, todo un performance de luces, colores y atuendos llamativos. Al transcurrir la noche, la temperatura comenzaba a descender, aun asi todo era baile y felicidad.

Antes de despedirse, Ruben Albarran aprovechó para enviar un mensaje de unidad a todos los presentes, fue asi como se le daba la bienvenida a una de las bandas mas esperadas del evento, nada mas y nada menos que Caifanes.

Entrados ya en calor con éxitos como “No Dejes Que”, “Afuera”, “Viento”, y “La Negra Tomasa”, mas del 90 por ciento de los asistentes bailaban y disfrutaban de una de las bandas mas emblemáticas e importantes del rock en español.

En esta ocasión vi a un Saúl Hernández ciertamente cansado, o con menos ganas de cantar, ya que dejo que la audiencia interpretará mas de la mitad de “Matenme Porque Me Muero”, ciertamente aquella mítica voz de Saúl existe ya solamente en los primeros discos de Caifanes.

Caifanes. Fotografía: Jaime Rodríguez.

El cierre del evento les correspondió al Panteón Rococó, que con sus mejores éxitos llenos de ska, protesta y sabor, llevó al tope de energía a todo el público asistente.

A pesar de estar ya prácticamente en el final del festival, aun la noche nos tenía preparadas varias sorpresas, un show de pirotecnia y luces de colores que de cierta manera era el agradecimiento para todos y cada uno de los asistentes a la primera edición del Festival Cosquín Rock México.

Por último es importante mencionar la buena idea de los organizadores, de poner los escenarios muy próximos entre sí, esto buscando que las personas no tuvieran que recorrer grandes distancias para disfrutar de una y otra banda, puros buenos comentarios escuchó su servidor y sin duda no me queda mas que agradecer las facilidades de parte de todo el staff del Cosquín México y a todos los que hicieron posible este magno evento.

Hasta pronto, usen la bicicleta.

Reseña del evento: Patricio Rodríguez.

Fotografía: Jaime Rodríguez.

 

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