La tormenta se hizo presente en la ciudad de Guadalajara, en esta ocasión los vikingos de Amon Amarth venían en compañía del legendario y controversial Abbath. Los suecos en esta su tercera visita a tierras tapatías, nos presentaron su más reciente producción “Jomsviking”, lanzada el pasado 25 de marzo. Esta fue la última parada para los nórdicos y el legendario Abbath en este mini tour por Latinoamérica, además de presentarse en diversas ciudades de la República Mexicana.

El primero en desembarcar en el escenario del C3 Stage,  fue Abbath el antiguo líder de la banda Immortal, con sus nuevos mercenarios y compañeros de batallas, King Ov Hell, ex bajista de la legendaria banda Gorgoroth, un baterista apodado The Creature y un segundo guitarrista. Dos leyendas del Black Metal noruego, juntas en este nuevo proyecto, el cual se titula simplemente Abbath, en este regreso del afamado vocalista a tierras tapatías, pudimos disfrutar temas de su disco homónimo, así como un recorrido por todos los proyectos en los que se ha visto involucrado como  I e Immortal, piezas clave en la historia de este controversial subgénero del Heavy Metal, el True Norwegian Black Metal.

Abbath. Foto: Ixchel Wood.

La neblina se esparció por cada rincón del C3, a pesar de que la hora marcada para comenzar este magno evento eran las 8:00 de la noche, las puertas del lugar tardaron un poco en abrirse, sin embargo esto no importó para que Abbath y compañía saliera destrozar el escenario, mientras las personas desesperadas por ingresar al lugar esperaban afuera, escuchando los primeros acordes de la canción “To War!” donde los primeros gritos de esta noche cargada de adrenalina enardecieron al publico presente, los gritos de felicidad no se hicieron esperar, siguieron los temas Winterbane” y Ashes of the Damned” de la producción más reciente de estos increíbles músicos, para así llegar al primer cover de la noche, la canción Warriors”, del proyecto I, canción que hizo que cada uno de los presentes sacudiera el cráneo sin misericordia.

A partir de este momento  los músicos no tuvieron piedad y siguieron con un repertorio casi en su totalidad de la banda Immortal, de la que Abbath fue despedido por supuestas diferencias personales, esto encendió los ánimos en el recinto. “In my kingdom come” fue la encargada de orquestar esta tremenda dosis de Black Metal, seguida del legendario tema Tyrants”, que dicho por el mismo Abbath es una especie de tributo a la canción “Kashmir”, de Led Zeppelin, por ese riff de guitarra, simple, pero mortal, que es capaz de derrumbar escenarios.

En un pequeño break que hubo dentro de esta misma canción, los integrantes de Amon Amarth subieron al escenario con unas divertidas máscaras que simulaban el corpse paint del afamado vocalista Olve Eikemo, sin embargo, el público, en su mayoría, ignoró este acto y hasta hubo rechiflas, para terminar de darse cuenta que se trataba nada menos que de los vikingos. Este divertido momento fue una pequeña pausa a esta guerra, la cual estaba muy lejos de terminar; el grito fue ensordecedor: «¡Abbath, Abbath!», acompañado del ya clásico «¡Olé Olé Olé, Abbath, Abbath!», calentaban los ánimos.

En respuesta, los músicos se mostraron entusiasmados y contentos de estar por estas tierras nuevamente, mientras el grito del público se volvió incontrolable, con los primeros acordes de la canción “One By One”, tema más icónico y legendario de la agrupación proveniente Noruega, un headbanging enardecido, acompañado de puños que golpeaban el cielo, fueron el recibimiento a una verdadera muestra de poder de estos fundadores del Black Metal. La presentación de King Ov Hell y Abbath estaba por llegar a su final. El tema All Shall Fall” llevo a los asistentes a un  frenesí. Sin piedad los músicos lanzaron su último cañonazo, la canción “Count the Dead” y fue así que se despidieron de la Perla Tapatía, dejando al publico ansioso por una dosis más de Heavy Metal.

King Ov Hell (Abbath). Foto: Ixchel Wood

Era el turno de los suecos de Amon Amarth, quienes por tercera ocasión nos visitaron para dejar en claro que el publico tapatío siempre está presente en sus recuerdos, dejando presentaciones memorables y legendarias a su paso. Un pequeño intermedio y el soundcheck fueron el momento perfecto para que las personas pudieron tomar un poco de aire para la invasion que estaba a punto de desembarcar en el escenario del C3 Stage.

Una producción austera no fue ningún impedimento para que estos titanes del metal destruyeran el escenario con cada nota que emanaba de sus instrumentos.

La agrupación desató esta guerra con el tema “The Pursuit of Vikings”, del album Fate of Norms”, fue la encargada de orquestar esta masacre de cuellos. El amor del público no se hizo esperar, la felicidad era enorme por tener de nuevo a estos grandes en nuestras tierras. El grito parecía una interferencia, era constante y ensordecedor, “As Loke Falls”, así como First Kill!” de su más reciente producción hicieron retumbar el lugar. Acto seguido The Way of Viking” marcó la pauta a este bestial headbanging.

Estos fueron los primeros cañonazos que recibimos los ahí presentes. Los cuernos del diablo provenientes de los puños del publico ondeaban con orgullo. At the Dawns First Light”, Cry of the Black Birds” y Deciever of the Gods”, de su antepenúltimo álbum del mismo nombre fueron las siguientes amenazas que se apoderaron del recinto, para así continuar con Tattered Banners of Bloody Flags”, melodías que amenizaron la invasión vikinga en tierras aztecas.

Así llegamos a uno de los temas más esperados de la noche Death in Fire”, canción que fue coreada, desgarrando las cuerdas vocales de los ahí presentes, quienes no paraban de agitar la cabeza, con estos machacantes riffs y dobles bombos, cortesía del baterista chileno Jocke Wallgren, —quien se unió a la agrupación el año pasado— que aprovechó la oportunidad para deleitarnos con un solo de batería, demostrando por qué es el responsable de destrozar la batería en Amon Amarth.

Amon Amarth. Foto: Ixchel Wood.

Siguieron temas como Father of the Wolf”, Runes to My Memory”, del album “With Oden on Our Side”, canción que por un momento nos hizo sentir como verdaderos vikingos y vikingas a los ahí presentes. Fue necesario dar un pequeño respiro a esta masacre, por lo que la banda dio tiempo a los asistentes de tomar un poco de aire, mientras todos coreaban por que la banda regresara a terminar con esta guerra.

Los músicos suecos regresaron al escenario con cuernos en mano, para brindar con los asistentes, demostrar el cariño que los músicos tienen por esta ciudad y fue así que todos elevamos nuestros cuernos al aire, para brindar y unirnos, por este sentimiento que nos une a todas las personas que compartimos esta pasión por el metal.

Llegó la hora de Raise Your Horns”, homenaje a esta famosa señal que representa la cultura metalera, no es una simple seña o gesto, es un estilo de vida. Seguido de este tema siguió la canción que más encendió los ánimos de la velada Guardians of Asgaard”, melodía cargada con riffs de alto calibre, además de armoniosas melodías que se hicieron presentes a lo largo de toda la presentación de la banda, melodías que evocan los legendarios sonidos de bandas como Iron Maiden, donde las voces se unen a los instrumentos, para cantar y ser uno mismo. Aquí no importa si no te sabes la letra o si no hablas ingles, es un momento en el que todos pueden y deben cantar, es en este momento, aunque sea por un solo instante, donde cientos de voces, son una sola nota, una sola voz que es capaz de derrumbar barreras, algo que nos demuestra que no hay poder más grande que el metal.

El fuego estaba aún encendido y los músicos suecos estaban por despedirse, sin embargo, el publico aún deseaba más. El ultimo golpe maestro de la noche fue la canción Twilight of the Thunder God”, donde las cráneos se sacudieron por ultima ocasión en esta increíble velada.

Los tapatíos y demás congregados esperaremos con ansias la siguiente visita de estos titanes del metal.

Texto: Fabián Macabra
Fotos: Ixchel Wood.

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